Resultados generales

Las primeras campañas de captura y anillamiento de aves conocidas que se han llevado a cabo en las Albuferas de Adra se correspondieron con aquellas realizadas durante los meses de agosto de 1998-2000 y 2002 en El Monte y relativas a los Campos de Trabajo Ingenio (Ayuntamiento de Adra, Instituto Andaluz de la Juventud, Junta de Andalucía). En septiembre de 2005 se organizó otra campaña también en El Monte programada por el Curso de Voluntariado Medioambiental (Oficina Municipal del Voluntariado, Ayuntamiento de Adra). Posteriormente ya no es hasta diciembre de 2011 cuando comenzó a anillarse en el enclave de la EALG. Aprovechando aquí la actividad, desde abril a julio de 2013 se llevó a cabo una campaña PASER. Por último, a partir de mayo de 2014 se inició el anillamiento continuado y sistemático mes tras mes, pasando a constituirse formalmente como RIM a partir de diciembre de 2015. Los resultados generales de tales campañas pueden observarse en la siguiente tabla, detallándose para cada especie el número de aves anilladas por año. Todos los anillamientos llevados a cabo hasta la fecha en las Albuferas de Adra han sido llevados a cabo por Rhodopechys.
Y a continuación se ilustra un mapa con la información disponible acerca de las localizaciones geográficas de las recapturas de aves anilladas en Adra, así como de las recapturas en Adra de aves anilladas externamente.
Por último, estos serían los 10 ejemplares capturados en las albuferas de Adra con mayor longevidad conocida, teniendo en cuenta la información disponible de su anillamiento y última recaptura:
A modo de conclusión, a continuación se enumeran los principales resultados obtenidos con la puesta en marcha de los anillamientos científicos en las Albuferas de Adra y la EALG:
  1. Desde 1998 a 2019 se han anillado en las Albuferas de Adra más de 5.700 aves de 55 especies diferentes, siendo casi 4.000 las marcadas de 51 especies a partir de 2011 en el enclave concreto de la EALG.
  2. Entre las aves más abundantemente anilladas a lo largo de la historia en Adra, las cuales además muestran tendencias al incremento de sus poblaciones durante algunos períodos del año conforme avanza el tiempo, se encuentran el mosquitero común (Phylloscopus collybita), el cetia ruiseñor (Cettia cetti) y, predominantemente, el carricero común (Acrocephalus scirpaceus), suponiendo los marcajes realizados para esta última especie casi 2/3 del total de los registros.
  3. Entre los resultados obtenidos caben destacarse las capturas durante la invernada de algunos carricerines reales (Acrocephalus melanopogon), los cuales perseveran en las albuferas; y en la cría durante los últimos años de persistentes parejas de buscarla unicolor (Locustella luscinioides), que parecen encontrarse relacionadas con la nueva colonización del Sudeste Ibérico por la especie.
  4. Los ejemplares capturados en Adra con mayor edad, según los datos estimados de su anillamiento y última recaptura, han alcanzado una supervivencia mínima de seis-ocho años, aunque lo normal suelen ser cinco años.
  5. Han sido conocidos siete casos de aves anilladas en Adra y recuperadas fuera de España en Chequia (2), Marruecos (1), Francia (1), Dinamarca, (1), Luxemburgo (1) y Rusia (1).
  6. A lo largo de la historia se han recapturado en Adra 12 aves anilladas fuera de España, ocho de las cuales viniendo de Bélgica (3), Francia (1), Suecia (1), Eslovenia (1), Chequia (1) y Croacia (1).
  7. Se han detectado tendencias estadísticamente significativas al incremento poblacional conforme avanzó el tiempo para la diversidad de la comunidad de aves, así como para las tres especies más abundantes en ella, como fueron el carricero común, el mosquitero común y el cetia ruiseñor. Ello repercutió en un incremento general en la abundancia de la misma comunidad.
  8. Sin embargo, es más preocupante que, analizando los datos a lo largo de los años desde décadas pasadas a la actualidad, parece palpable una simplificación por empobrecimiento de la comunidad de pájaros en las Albuferas de Adra, relativa a la pérdida o depauperación de otras especies antaño nidificantes, invernantes o en paso, tanto a largo (en las siete últimas décadas), como a medio (en las tres últimas décadas) y a corto plazo (en la última década). Dicho empobrecimiento general con el transcurso del tiempo se ha encontrado relacionado con la desaparición probable o el declive de, como mínimo, siete especies reproductoras, invernantes o migratorias en algún momento del año, como el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), el ruiseñor pechiazul (Cyanecula svecica), el carricerín real, el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el pájaro-moscón europeo (Remiz pendulinus) o el escribano palustre (Emberiza schoeniclus).
  9. Tales decrementos deben haberse visto probablemente favorecidos tanto por la desaparición y el empobrecimiento del hábitat disponible observado para Adra, como por la disminución de las mismas especies a mayor escala geográfica por, entre otras razones, la merma y depauperación de los ambientes palustres o alimento a nivel general.
  10. Los principales impactos de índole local que podrían estar favoreciendo aquí tal depauperación podrían identificarse probablemente con (i) la pérdida, fragmentación, contaminación y empobrecimiento del hábitat favorable, (ii) el pastoreo incontrolado o (iii) la proliferación de especies exóticas y/o invasoras como gatos domésticos y asilvestrados, roedores, ciprínidos y jabalíes. Deterioro muy acusado en un humedal, como es el de estas albuferas, con un entorno tan radicalmente transformado como es el de la agricultura intensiva de invernaderos en el Poniente Almeriense donde se encuentran inmersas.
  11. Todas las anualidades, y por convocatoria a través de redes sociales, participa en la estación de anillamiento un variado grupo de voluntarios que ayudan a los monitores responsables en las tareas de seguimiento, investigación y divulgación. Además, regularmente aquí se realizan encuentros con distintos colectivos para educación y sensibilización ambiental. En conjunto, el número de visitas de personas externas que frecuentan la EALG suele ser de aproximadamente 100 por año.
  12. Se sugieren diferentes medidas de gestión que, a escala local, podrían favorecer la conservación y/o recuperación de la comunidad de aves palustres y su ambiente en Adra, como (i) el priorizar el aumento de la superficie y conectividad palustre en el humedal, (ii) el incremento de la vigilancia ambiental en el espacio protegido, (iii) la mejora de la calidad del hábitat relativa a la minimización de residuos y pastoreo, (iv) la reinundación y control de la colmatación en aquellos enclaves donde se requiera, (v) el control de gatos, roedores, ciprínidos y jabalíes, (vi) la persecución intensiva de las actividades ilegales, como es la fumigación de vegetación palustre y la instalación de redes japonesas en invernaderos por particulares, y (vii) el fomento del seguimiento, la investigación y la educación ambiental en el espacio.
Para más información, pueden consultarse los informes emitidos.
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