La figura de Lorenzo García

Lorenzo García Rodríguez nació en La Alquería de Adra (Almería) un 22 de febrero de 1937. Mientras su padre, D. Lorenzo García Lara, se encontraba en el frente de la Guerra Civil Española por las Alpujarras, su madre se desplazó a vivir eventualmente a La Alquería con objeto de tener proximidad con su marido, tiempo y lugar en el que vió la luz el personaje que nos ocupa.
Tras trasladarse su familia a la ciudad de Almería, comenzó a trabajar siendo un adolescente en la Instituto de Aclimatación (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC). Fue D. Joaquín Mateu el que lo convenció para que abandonara su trabajo en la óptica de D. Agustín Apoita y se fuera de ayudante con él. Preparaba insectos con 16 años y ganaba 150 pesetas al mes. Siguió con Mateu hasta que éste se marchó a Bélgica y Francia a realizar su tesis doctoral, por lo que en 1957 pasó a trabajar como ayudante de campo de escanear0125José Antonio (Tono) Valverde, el cual era ya un reputado científico. Abandonó los insectos y se dedicó a los vertebrados. Aprendió a naturalizar aves y a preparar pieles de micromamíferos, asignándosele la responsabilidad de las colecciones del Instituto de Aclimatación. Aquí colaboró en muchas ocasiones con Antonio Cano y sus proyectos de campo, acompañando a Valverde en sus inmumerables salidas a Punta Entinas, donde  comenzó a gestarse un libro fundamental en la ecología española “Estudio de una comunidad de escanear0123vertebrados terrestres”, el cual Valverde publicaría años más tarde. En 1964, con Valverde, realizó un viaje de tres meses a la Guinea Española. Aquello fue un verdadero safari por las selvas africanas, donde se dedicaba a preparar pieles de aves y monos. En 1965 Valverde se trasladó a Doñana y él lo acompañó. Allí hizo un poco de todo, siguió encargado de las colecciones, asistió a otros investigadores y a fotógrafos en sus salidas de campo, etc., … momento en que dio comienzo su participación en campañas de anillamiento. Fue la época dorada de Doñana, un verdadero paraíso que estaba en pleno proceso de descubrimiento. Aún quedaba mucho del romanticismo del siglo XIX en la investigación, por lo que ornitólogos y Visita a Fuentedepiedra (Málaga). Foto: por cortesía de la familia Garcíacientíficos de toda Europa exploraban las Marismas del Guadalquivir y luchaban para conseguir fondos que permitiesen protegerlas. Lorenzo conoció y entabló amistad con muchos de ellos, afecto que perdura hasta hoy. En el año 1967 se embarcó en otra aventura, una travesía desde marzo hasta agosto a África del Sur en un barco de pesca que empleaba redes de deriva, capturando y congelando aves para las colecciones del CSIC. El viaje fue subvencionado por el propio Consejo, con una ayuda de 8.500 pesetas.
A escanear0116finales de 1970 regresó al Instituto de Aclimatación, y volvió a la labor con insectos apoyando a D. Antonio Cobos y D. Javier Suárez. A partir de entonces, poco a poco comenzó a trabajar por su cuenta y publicó sus primeros artículos científicos en revistas como Ardeola y Boletín de la Estación Central de Ecología. Notable resultó su trabajo, junto con D. Francisco (Pancho) Purroy sobre “Evaluación de las comunidades de aves por el método de la parcela. Resultados obtenidos en el matorral mediterráneo de Punta Entinas-Sabinar” (1973), así comoObservando en roqueos. Foto: por cortesía de la familia García el estudio sobre “Reproducción del águila perdicera Hieraaetus fasciatus en la sierra de cabo de Gata de Almería” (1976). En 1982 publicó, como primer autor, la guía de la naturaleza “Cabo de Gata”, todo un hito para la época. Fue su período de mayor producción científica. Durante esos tiempos se inició en la fotografía de naturaleza. En compañía de José Manuel Miralles, prestigioso naturalistaDe ruta por las montañas. Foto: por cortesía de la familia García y fotógrafo almeriense, recorrió la provincia fotografiando sus aves. Alguna de sus imágenes está publicada en la enciclopedia “Fauna” del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente. En los años siguientes prosiguió con sus estudios de investigación centrándose fundamentalmente en las aves. No obstante, también colaboró con Carlos Ibáñez, de la Estación Por el Lucio de la Cierva, Hato Ratón (Marsimas del Guadalquivir). Foto: por cortesía de la familia GarcíaBiológica de Doñana (CSIC), en el estudio de los murciélagos cavernícolas de la provincia, y con Jaime Rodríguez, de la Universidad de Málaga, en el estudio de los fondos marinos de Cabo de Gata. Durante su última etapa en activo volvió a hacerse cargo de las colecciones de la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC) en Almería, puesto que desempeñó hasta su jubilación en 2007.
escanear0117Su relación con los humedales y con el anillamiento científico de aves ha sido toda una constante a lo largo de su recorrido profesional. Durante las últimas décadas de actividad ha participado en los censos de aves acuáticas de la provincia de Almería coordinados por la Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía). Así mismo, fue el primer responsable y cofundador del Grupo de Anillamiento Rhodopechys de SEO/BirdLife en Almería, con el cual ha organizado campañas de Imagen X.1.anillamiento por toda la geografía provincial, bien por iniciativa propia, bien respaldadas por la Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía), Diputación Provincial de Almería y Ayuntamiento de Adra. Para ello ha trabajado desde, entre otras localidades, las islas de Terreros y Alborán, hasta Punta Entinas-Sabinar y Albuferas de Adra, humedal este último donde ha querido ser ubicada la Estación de Anillamiento que lleva su nombre como profundo reconocimiento a su dilatada trayectoria técnica y profesional.
Hemos sido muchos a los que Lorenzo nos ha acercado y enseñado la naturaleza.
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Durante la inauguración de la EALG. Foto: Almería 360(Biografía y compilación fotográfica por J. A. Oña)